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Deán Valdivia

(1796 – 1884)

Nació en el distrito de Tambo, el 12 de julio de 1796, a la edad de 20 años sintió el llamado de la Iglesia Católica y a los 27 años se ordenó de diácono y después de presbítero, en el convento la Merced.

Personifica, como símbolo permanente de Arequipa, debió bullir en su cerebro, las unas nacidas de su formación religiosa y las otras brotadas como chorro de sangre de su corazón apasionado.

Asume actitudes de bíblico profeta enfurecido, levanta la blanca hostia con sus manos morenas para sentirse unido a Dios en la mística soledad de una comunión eterna, ó como fanática decisión la misma mano vierto el óleo en el cañón del fusil para que estalle el disparo y salga la bala de su fe revolucionaria desde detrás de la barricada fragorosa.

En la academia Lauretana, de la cual fue fundador y presidente, une su espíritu liberal al de los compañeros empeñados en la renovación política y social y también fue fundador del colegio nacional de la Independencia Americana, del cual fue director en 1827 y 1844 contribuye a fundar la universidad del gran padre San Agustín, para luego asumir cátedra y ocupar en 1831 y en 1844 hasta 1870 el rectorado.

El 19 de setiembre de este último año fue elevado al Rango de Canónigo y el 12 de diciembre de 1853 le hicieron DEÁN.

El Deán Valdivia es primerísima persona en la turbulenta, etapa de las revoluciones de Arequipa. En 1855 fue elegido diputado por Arequipa a la Convención Nacional, un año después fue presentado para obispo del Cuzco, pero la santa sede de obtuvo de confirmado.

Pugnaz, como su agitada vida el Deán Valdivia publicó “Fragmentos para la historia de Arequipa”, “Memorias sobre la revolución de Arequipa”, y Varacis Opúsculas con él título de ” Miscelánea”, también hizo periodismo editando: “El Misti”, en agosto de 1839, “Chili” en octubre del mismo año; y el “Yanacocha” en octubre de 1835.

Murió a los 88 años, el 12 de diciembre de 1884.