El Sillar y la Arquitectura Arequipeña

jun 3, 2008 by

La arquitectura típica de la ciudad de Arequipa, tanto civil como la religiosa, la monumental o la simplemente popular, se basa en el empleo del sillar, roca volcánica blanca extraída de canteras cercanas a los volcanes Misti y Chachani. Arequipa debe al empleo generalizado del sillar el justo apelativo de "Ciudad Blanca".

Por cierto, los antiguos habitantes del valle del Chili construían con sillar desde mucho antes de la llegada de los españoles. Éstos fueron renuentes a utilizarlo hasta que el terremoto de 1582 que prácticamente derrumbó todas las iglesias y casas de piedra, adobe y madera construida apenas fundada la ciudad— y el difícil acceso a los medios acostumbrados de albañilería los indujeron a adecuar el sillar a sus construcciones. El más antiguo edificio monumental arequipeño hecho de sillar es la iglesia de la Compañía de Jesús, iniciada en 1595 y concluida en 1698. Sin embargo, las crónicas de la conquista refieren que una parte del primer frontis de la iglesia matriz de Arequipa, obra del constructor Toribio de Alcaraz en 1549, fue hecha con "cantería blanca del lugar", que suponemos fue sillar. Éste habría sido el primer caso de utilización—todavía parcial— de esta piedra volcánica por los españoles. En su estado natural, el sillar presenta distintas tonalidades entre el blanco radiante y el. gris cenizo. Incluso se presenta de color amarfilado. Obviamente, el color preferido siempre ha sido el blanco nievo, sobre todo para la arquitectura religiosa.

Debe señalarse que el sillar no es una materia pétrea maciza. Es el resultado del endurecimiento milenario de una lava volcánica rica en feldespato y materias vítreas. Cumple un buen desempeño como material de construcción por su persistente dureza en lugares de clima templado, pero no es tan eficaz en el clima de puna o en la humedad costeña, ya que se torna más quebradizo. El sillar ofrece la ventaja de ser muy dúctil a la acción del cincel, pudiendo cortarse en diversas formas y tamaños durante la construcción. Su superficie vítrea —o, más bien, vitrosa— permite realizar talladura fina. Produce un buen "sellado" al unirse las piezas con argamasa de cal y arena, siendo, por tanto, muy confiable para realizar techos de bóveda. Empleado en bloques grandes y macizos en la parte baja del aparejo de los muros, cumple una buena función absorbente del peso y las vibraciones. El sillar de mayor densidad vitrea, llamado de "grano fino", es el adecuado para vanos, dinteles y portadas. El sillar más poroso, de grano grueso , se destina a los cimientos Y los muros. Según el arquitecto e historiador Héctor Velarde, las condiciones climáticas, así como la abundancia del sillar en el valle del Chili, impusieron un uso y un estilo en las edificaciones arequipeñas, estrechamente relacionado con las características de esta roca volcánica. En el caso de las iglesias y conventos, la fácil talladura del sillar permitió un acabado más imaginativo de imafrontes, bóvedas, capiteles, columnas, cúpulas y arquerías, dando lugar a una expresión muy peculiar del llamado "barroco andino" o "barroco mestizo" en el siglo XVII. Los artesanos arequipeños lograron obtener del sillar una visión mucho más plástica y luminosa de las imágenes y motivos iconográficos impuestos por la metrópoli colonial. A las figuras de santos y vírgenes, delicada y alegremente entrelazadas con ángeles, sirenas, atlantes y leones, se sumaron temas de la fauna y flora americana (pumas, cantutas, monos, papayas), junto con rosetones, cuadrifolias y otros símbolos heráldicos. Buenos ejemplos de este gracioso estilo mestizo arequipeño del siglo XVII son las arquerías talladas del claustro de la Compañía de Jesús, en la calle General Moran, y la portada de la Casa del Moral en la calle del mismo nombre. La arquitectura civil arequipeña también se adecuó a las características del sillar. Para encarar mejor el problema de los terremotos, se adoptó la construcción de fincas de un piso, con paredes de más de un metro de espesor, con vanos reducidos y techos abovedados. Estos últimos ofrecían mejor resistencia sísmica que los techos a dos aguas armados con vigas. Los frecuentes temblores —según anota un cronista religioso— ocasionaban el desvencijado de los techos y causaban "lluvias de tejas", como ocurriera en 1604. Para afrontar con más facilidad las lluvias, se dotó a techos y fachadas de "chorros" o escurrideras, las casonas señoriales adoptaron un frontón curvado muy alto, coincidente con el perfil de la bóveda interior, con talladuras exteriores y sin balcones. Los patios interiores no solían tener galerías y se redujo al mínimo el uso de corredores o pasillos.

La típica tinta civil arequipeña, con sus muros altos y gruesos y sus techos de bóveda, no se diferenció mucho de las edificaciones conventuales, y ambas tenían en común facilitar el silencio y la privacidad. De ahí que diversos estudiosos asocien el empleo del sillar con la difusión de la religiosidad entre los arequipeños. En efecto, las callejuelas y celdas de la ciudadela del convento de Santa Catalina, prodigiosa construcción de sillar de inicios del Siglo XVII, no guardan mayor diferencia con las calles y casonas más antiguas de los profanos poblados de Cayma y Yanahuara.

A lo largo del siglo XIX siguió empleándose en Arequipa el sillar, aunque con mayor simpleza. La casa cural de la iglesia de Cayma, donde estuvo alojado el Libertador Bolívar en 1825, es un buen ejemplo de este uso tardío. Durante el siglo XX, frente a las nuevas necesidades urbanas, que exigían mayor ahorro del espacio y más densidad habitacional vertical, la antigua casona arequipeña de sillar devino impracticable. En las viviendas populares arequipeñas de hoy, el sillar ya no es empleado como material esencial, sino apenas, ocasionalmente, corno revestimiento decorativo. De ahí que el apelativo de "blanca ciudad" corresponda fundamentalmente a la zona monumental e histórica de la ciudad, y ya no tanto a la parte moderna. No obstante este hecho, es importante que el crecimiento de la urbe no descarte el uso del sillar como un factor de identidad, y que los nuevos estilos arquitectónicos no sean agresivamente contradictorios con la belleza tradicional de la ciudad.

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10 Comments

  1. me sirvió demasiado

  2. CLAUDIA ARRAOS

    Por qué la página “linda Arequipa” nunca pone las fuentes de donde saca la información. Y como me suelo encontrar en este caso, piratea y no pone ni la dirección de dónde hizo control +c / control+v?

  3. por favor me podrian desir 5 ventajas y desventajas del sillar…..y sus aplicaciones respectivas

  4. OLA Y GRASIAS POR ESO QE ME VAN A SER DE LO QE ME VAN A COMENTAR

  5. mauricio

    me podrian decir las caracteristicas del sillar

  6. me podrian decir desventajas del sillar y ventajas del sillar 5 de cada una

  7. Lia

    Por favor me podria decir donde puedo comprar sillar, para construir una casa.
    Muchas gracias
    Lia

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