La Plaza Mayor
La plaza mayor de Arequipa es una de las más hermosas imponentes del Perú, pese a haber sufrido los desastres causados por los sismos, que obligaron en varias oportunidades a la reconstrucción de sus pedales; sus más notables monumentos sufrieron graves deterioros como el incendio que destruyó la vieja Catedral en 1844, o los daños infringidos por los terremotos al templo de ¡a Compañía, ella conserva su prestancia de corazón de La urbe Antigua y de espacio en el que sucedieron acontecimientos históricos muchos de ellos extremadamente dramáticos, que sellaron la fama da luminoso, rebelde y gallarda de esta ciudad fundamental en la vida cultural, política y social del Perú Republicano.
Su extenso cuadrilátero compuesto en tres de sus lados por sus portales de columnas de granito, bóvedas de ladrillo, limita hacia el noroeste con la masa Imponente de la Catedral, entre cuyos campanarios de agudos chapiteles piramidales se divisa en la lejanía las crestas del Chachani. Es un espectáculo de excepcional belleza admirar estas prominencias en aquellos meses de invierno en que sus cimas se hallan cubiertas de nieve, o en los días en que el majestuoso volcán Misti arroja al cielo azul fumarolas grisáceas.
La severa prestancia del templo mayor constituye la afirmación de esa directa y clara religiosidad de sus habitantes, presente inclusive, en las actitudes de respeto por la fe que demostraron hasta los más flamígeros liberales positivistas, ganada por las filosofías al uso en los primeros lustros de nuestro siglo. En esta plaza estuvo el cabildo, desde la fundación de la ciudad. Asimismo allí se situó la cárcel y las Cajas Reales. Hasta el siglo pasado, en ellas se levantaban también toldos, bajo los cuales se Instalaba el mercado o ccatu indígena En ella se recibió y celebró a las más altas autoridades se levanta a viva voz las ordenanzas, los despejes militares, las corridas de toros, la, procesiones y se ajusticiaba a los reos culpables en el" rollo o picota que era una columna o pilar de piedra erigida frente al cabildo.
La Plaza de Armas Constituye el corazón de la ciudad, donde se halla la catedral y la municipalidad, y es una de las mayores del Perú, y lugar de todas las celebraciones importantes. Está ubicada en la posición central del damero original trazado por los conquistadores españoles. Durante el período colonial los edificios que ¡a rodean eran viviendas de las ricas familias arequipeñas, pero desde entonces ha sufrido varias transformaciones, tanto en el uso como en la forma, conservando la armonía arquitectónica original. Actualmente los edificios están ocupados por restaurantes, oficinas y establecimientos varios, y en el lado opuesto a la catedral, por el palacio municipal. En el centro de la plaza figura una fuente de bronce, coronada por un ángel, conocido popularmente como el tuturutú, por la trompeta que ostenta.




