Monaterio de Santa Rosa
Esquina de las calles San Pedro y Santa Rosa
El Monasterio de Santa Rosa se fundó con religiosas dominicanas que pertenecían al Monasterio de Santa Catalina, quienes lo pusieron bajo la protección de la patrona de América y Filipinas, Santa Rosa de Lima.

En realidad esta casa de religiosas contemplativas debió fundarse en la villa de Moquegua, según lo determinó una investigación realizada por el fallecimiento del historiador Alejandro Málaga Medina, al revisar el testamento de don José del Alcázar y Padilla, quien ante el notario Luis Ulloa, el 1 de febrero de 1710, donó lo básico para hacer realidad este Monasterio. En 1721, doña María Peñaloza testó en el mismo sentido.
El obispo Juan Cavero obtuvo en 1734 una Real Cédula de su majestad para que pudiera funcionar el Monasterio. Esa Cédula fue rarificada en 1736 y en 1740 se estableció como condición de que se fundara en Arequipa. El obispo Juan Bravo de Rivera colocó la primera piedra del Monasterio en el lugar que hoy ocupa. La obra se concluyó el 12 de junio de 1747. Al día siguiente, cuatro religiosas pasaron del Monasterio de Santa Catalina al nuevo, que son consideradas como sus fundadoras.
Desde entonces rige una condición impuesta por el Rey de España, cuando autorizó crear Santa Rosa, en la que se da preferencia a las niñas y mujeres que procedieran de la Villa de Moquegua. El ingreso al Monasterio se realiza por una vía que antiguamente se denominaba del buen Pastor, el claustro principal es de grandes dimensiones y en algunos sitios de la construcción colonial se han levantado recintos modernos de segunda planta. Es más pequeño que Santa Catalina y Santa Teresa y considerado como el más pobre de las tres existentes en Arequipa, en lo que se refiere a bienes y muebles, o terrenos agrícolas. El templo de Santa Rosa está rodeada por un alto muro de sillar y recientemente se le ha reconstruido su destrozada torre y mejorado el piso. Sin embargo, aún no está abierto al público. Su joya más importante es una espléndida custodia mayor, que se exhibe en el templo durante las grandes solemnidades. Es un hermoso ejemplar enriquecido con profusión de esmeraldas, brillantes y rubíes, cuyo eje es un fino trabajo de orfrería del siglo XVII. Esta bella custodia recuerda por el diseño de su eje a la que poseyó la Catedral de Ayacucho, por lo que se presume que su autor debe ser algún habido orfebre de aquella región o quizá del Cuzco. No puede dejarse de mencionar un espléndido candelabro de seis brazos que también puede servir de frutero. El Monasterio ha sido objeto de robos de cuadros valiosos que hasta ahora no han sido recuperados pese a los esfuerzos policiales.





este monasterio me recuerda a mis hermanas mayores cuando querian ingresar al monasterio, me alegra verlo, ahi pasaba con mis hermanas casi seguido, generalmente los domingos, en las misas . Ahi tambien conocimos a sor Rosa luz que en la actualidad creo que sigue de priora, ojala y este buenita de salud asi como las demas hermanitas que estaban y estan aun con ella, le agardezco mucho a Dios por esas amistades que cultivamos junto a mis hermanas mayores . Esopero tener noticias