Monumentos Arquitectónicos
El acelerado crecimiento urbano de Arequipa, no ha opacado la fisonomía tradicional de la Ciudad Blanca; pues sus monumentos arquitectónicos coloniales, en su mayoría han sido restaurados para convertirlos en museos, hoteles, bancos, y restaurantes. Por eso el casco central urbano de Arequipa se presenta cada vez más bello y auténtico en los últimos años, habiendo generado un enorme desarrollo turístico, por ejemplo,, los bellísimos Claustros de la Compañía y el Molino de Sabandía, ahora convertido en un Mesón Campestre, fueron reconstruidos por el entonces Banco Central hipotecario del Perú y entregados al turismo y a la cultura. Asimismo, el Banco Continental del Perú restauró la casa Ricketts y la habilitó para oficina sucursal. Lo propio hizo el Banco Industrial, al adquirir la célebre casa del Moral abierto ahora al turismo.
El hermoso local de la fundación El Fierro, al costado de la Iglesia San Francisco, ha sido reconstruido y convertidos en museo, centro artesanal y restaurante.
Estas obras y el tesón arequipeño de hermosear la ciudad sacando a la luz los nobles sillares de sus casas cubiertas durante centurias por la cal y barro, logró explosión turística, que hasta hoy se vive. Posadas y hoteles, varios de ellos a un costo superior a los 100 millones de soles, se están levantando aceleradamente, como el hotel estrellas de la Compañía Hotelera del Sur. También está el Hotel Jerusalén. El Libertador, antes de Turistas. El Internacional, frente al club del mismo nombre, y el hotel Savoy.




