El Yaraví
¿Porqué te están olvidando, Yaraví?
Te parió la pena, te parió el celo,
en la luna llena o en algún desvelo;
ino mueras!, vive, masqueseya por mí.
Naciste en la esquina di’una chichería,
en las cuerdas tristes di’un madero,
en el quebranto di’un viejo chichero,
al pie di’un fogón di’una noche fría.
Inspiración loncca hecha lamento,
el tormento di’un corazón que suena,
el semblante triste de una pampeña,
décima o cuarteta carajiando el llanto.
Versos que cantan sollozos di’una pasión,
en las ccoccas rejas di’una mujer amada,
reclaman beso, una caricia, una mirada,
como plegaria di’un cariño en prisión.
Lágrimas enjugadas en tiznada ramada,
dentro la humareda di’un fondo de chicha,
con fuerte anizado buscando la dicha,
gorgojenado el Loncco y la triste guitarra.
FÉLIX GARCÍA SALAS




