Sabandía
Como la campiña que media al Sud-este, entre la anterior doctrina y la de Characato es extendida. La población de los españoles que poseen la mayor parte de las tierras, vino a ser novedosa. Para facilitarles los sacramentos el cura de la ciudad D. Diego Cáselo, que dispuso levantar una ermita en el pago de Sabandia. Por dos veces cayo con los terremotos y el presbítero D. Martín Urdanivia se contrajo a construcción formal de un templo de cal y canto, pidiendo limosna de los fieles, mediante los cuales mereció verlo concluido y dedicado a nuestra Señora del Rosario en, 1771.
Sabandia es un nombre quechua, compuesto por las palabras sapam = solo y tiacc = vive; la interpretación nos daría como resultado: vive solo o también, el solitario. Sabandia es una quebrada de poca extensión, rodeada de cerros poco elevados, lugar de pintoresco paisaje. Está regado por el riachuelo Sabandia, sobresalen también las acequias de aguas cristalinas originadas en una gran cantidad de manantiales. Distrito que fue creado el 2 de enero de 1857.
Es un valle, situado entre Paucarpata y Characato. Dista 8.7 Km. de la ciudad. Un original poblado donde abundan los manantiales y también las andenerías prehispánicas. Las familias adineradas de la ciudad construyeron aquí hermosas casas de campo, y en otros tiempos era tradicional pasar en Sabandía los meses de verano. Muy cerca del pueblo se halla un viejo y señorial molino, rodeado de un sugestivo ambiente campestre. Fue construido en 1785 y perteneció a Juan Grambell; es de recio estilo arequipeño, hermoseado por sólidos contrafuertes y rústicos balcones.




