Zona Monumental

jun 3, 2008 by

La disposición urbanística de la ciudad sigue la tradicional retícula cuadriculada que introdujeron los españoles en América, ordenada en torno a la Plaza de Armas, desde donde parten las calles principales. Inicialmente, las construcciones coloniales de la ciudad se realizaron con materiales de adobe y paja, pero debido a los frecuentes terremotos, Arequipa perdió casi todas sus construcciones del siglo XVI e inicios del siglo XVII, así como también muchas pinturas, retablos y esculturas. La reconstrucción de los antiguos edificios, así como la construcción de otros nuevos, fue realizada con la piedra blanca volcánica, denominada sillar, muy abundante en la zona debido a las erupciones de los colosos volcanes que rodean Arequipa. La ductibilidad del material volcánico permitió a los maestros arequipeños una abundante y tupida decoración en las fachadas de los edificios. De su pasado colonial la ciudad conserva numerosos monumentos — conventos, iglesias monasterios y casonas privadas—, que si bien son un claro reflejo de la presencia española, su estilo arquitectónico no fue ni mucho menos una fiel transposición de los imperantes en la península, antes bien, la convergencia de tendencias y experiencias culturales procedentes del Viejo Mundo con las propias de su entorno andino dio lugar al desarrollo de un original arte mestizo o barroco mestizo. Su originalidad no radica tanto en la búsqueda de formas estilísticas propias como en la plena adaptación de distintas influencias con las posibilidades, requerimientos recursos que presenta el medio arequipeño.

Para visitar la ciudad, en forma ordenada y metódica con acompañamiento de guías experimentados puede utilizarse los servicios de las agencias de turismo. Estas agencias organizan tours colectivos a precios módicos.

Pero si Ud. prefiere visitar la ciudad y alrededores por su propia cuenta, le aconsejamos lo siguiente, para una visita rápida, destine un día para la ciudad, y uno o más días (según su disponibilidad de tiempo) para ver la campiña. Del día dedicado a ver la ciudad. La mitad debe emplear en visitar templos, casonas y museos.

La otra mitad del día necesita para visitar. Santa Catalina (dos horas mínimo) y para diversas compras que desee hacer en las tiendas de artesanía y otros estableci mientos comerciales. El recorrido por Arequipa se inicia en la Plaza de Armas, considerada como la más pintoresca de Sudamérica, muestra sus tres portales construidos en piedra, complementándose en su lado norte con la Basílica Catedral, un monumento a la religiosidad y testigo mudo de gloriosas efemérides. La fachada destaca por su magnificencia, tiene tres grandes portadas de arcos de medio punto y su obra mereció y un premio real conferido por la exposición de Madrid donde fue considerada una maravilla.

En la esquina derecha de la plaza mayor, una bella fachada del siglo XVII de estilo barroco mestizo nos presenta impresionante uno de los templos mejor conservados de la ciudad: La Iglesia de la Compañía de Jesús, en su interior, de tonalidad amarillenta, destacan los altares centrales, laterales y el pulpito en pan de oro. La antigua Sacristía, hoy Capilla de San Ignacio es una verdadera joya de arte y junto a la Antesacristía se han acondicionado como museo de sitio, donde se aprecian lienzos de la Escuela Cuzqueña y varios de Bitti. Cuadras abajo, encontramos otro templo de similar importancia, la Iglesia de la Merced, que cuenta con una valiosa biblioteca e innumerables lienzos antiguos.

De regreso a la plaza, una pequeña calle abierta a pocos días de fundada Arequipa, da lugar al Pasaje de la Catedral, que a espaldas de la misma muestra su belleza con clásicos faroles y asientos coloniales desde allí bajando una cuadra podemos llegar a la Iglesia de San Agustín. Edificada en la segunda mitad del siglo XVII y que cuenta en la actualidad como admirable muestra de su valor arquitectónico la fachada y la Sacristía. Y para conocer una joya turística e historia, caminando por la calle de! mismo nombre, encontramos el más importante monumento arquitectónico y colonial que conserva en la actualidad Arequipa, el Convento de Santa Catalina, a menos de tres cuadras de la plaza. Para conocerlo, se requiere de por lo menos, dos horas, ocupa un área de 20,000 m2 en la que exhibe arquitectónicamente una original variedad de escalas y conceptos especiales que no perjudican su extraordinaria belleza y armonía de conjunto en el que encierra con encanto sorpresas y misterios. El Monasterio cuenta además con las muestras más importantes del Arte religioso del Continente. A poca distancia, se encuentra el Complejo de San Francisco, que ofrece toda la variedad de monumentos históricos en su conjunto.

o El Convento que guarda joyas de plata de arte religiosa y una biblioteca con más de veinte mil volúmenes.

o La Iglesia, que exhibe una bella fachada de sillar y ladrillo.

o El fundo Artesanal el Fierro donde están en exposición y venta interesantes muestras de artesanía.

o El museo Histórico Municipal, que contiene una galería con retratos de Arequipeños ilustres además de valioso material histórico.

o La Plazuela San Francisco, quieto y cálido rincón, es el lugar donde se reúnen los grupos románticos que buscan la intimidad y el reposo.

En el mismo centro de la ciudad nos encontramos con la Iglesia de Santa Marta que conserva una bella imagen del Cristo crucificado obsequiada por el Rey Carlos V de España. Entre templos y monumentos Arequipa cuenta lo mejor de su arquitectura con admirable ornamentación y sobresaliente arte. Como ejemplo de sus casonas coloniales merecen ser nombradas la Casa del Moral, casona virreinal cuya portada es la más antigua, la Casa Tristán del Pozo o Ricketts, que combina en su fachada imágenes indígenas la Casa Arróspide o Casa Irrlberry, hoy de propiedad de la Universidad Nacional de San Agustín, conocida como aquella que habla con quienes la visitan, por la cantidad de mensajes e invocaciones quedadas en su interior. La Casa de la Moneda o Quiroz ubicada en la esquina de las calles Ligarte y Vlllalba, la Casa Bustamante, que es muestra de la arquitectura civil arequipeña. La Casa Mendiburo de estilo predominantemente republicana, sobrio y elegante.

La Casa del Moral del Siglo VIII y la Casa del Pastor edificada en uno de los primeros 156 solares que se levanto en Arequipa, sin duda constituyen todos los contenidos más ricos de expresión artística, arquitectónica y cultural que se pueda mostrar. Antes de cruzar el río Chili, en la Arequipa primitiva, encontramos el viejo barrio de San Lázaro regateado por los historiadores corno el lugar de fundación.

De callejones estrechos y tortuosos, con su templo de tres campanas, tal vez primeras que repicaron llamando a fieles y gentiles, el tiempo en un alto Indefinido muestra inalterable los restos de una historia que dio los distritos coloniales ubicados en los alrededores de la ciudad, a las que desde el mismo centro nos dan acceso cruzando el río Chili tres puentes de singulares características.

El Grau, monumental y artística, de sillar y granito; el histórico Bolognesi que muestra un conjunto muy de la época y el Puente de Fierro, diseñada por el famoso arquitecto francés Eifel.

Desde aquí encontramos una multitud de pueblitos, aldeas y caseríos, cuyas blancas construcciones alternan con el perenne verdor, sol brillante y eterno cielo azul.

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