Los Lonccos de Arequipa

Los Lonccos de Arequipa

«No era ni español ni Indio, era un mestizo desde el punto de vista»

En tiempos pasados Arequipa por ser una ciudad burocrática y comercial ha tenido un pueblo campesino y artesanal. Con las modificaciones realizadas tanto en su estructura urbana como productiva, este viejo de preeminencia rural ha cedido paso a la rutina urbana de pistas y muros de cemento, quedando los regazos y tradiciones del pequeño burgo de como manifestaciones folklóricas.

Un fenómeno de carácter social y cultural que no se ha definido plenamente es lo que podríamos denominar como lonquísimo. Existe en nuestro medio una poesía loncca que aún se difunde y se practica pero con menos intensidad que antes llegando a tener matices y creatividad loables como el trabajo realizado por Artemio Ramírez.

 

APROXIMACIONES A UNA DEFINICIÓN

La Campiña Arequipeña ha ¡do disminuyendo en extensión y se ha trasladado en buena cuenta a los proyectos de irrigación. Pero en la vieja estructura social mistiana, el trabajador del campo tenía su relativa importancia y jugaba un papel importante en el proceso económico y social de la ciudad. Este campesino o agricultor tenía una vestimenta característica cuando aparecía, por lo que hoy es la Arequipa cuadrada, del mismo modo de rusticidad era reflejada en la envergadura de sus miembros y más peculiarmente en el habla, costumbres y leyendas que solía difundir en sus apariciones citadinas. Todo este pueblo labrador de la tierra era manejado por la aristocracia burocrática que maneja el poder en Arequipa. Pero el Loncco Chacarero supo imponerse y compartir las picanterías con estos personajes de la villa que poseían más formación de libros y conocimientos de trámites de documentos.

En oposición a los modales delicados y un español pulcro que brotaba de los labios de civilizados mistianos, el loncco era chúcaro, rudo, tanto en modales como cuando hablaba un español fuertemente lleno de quechuismo a pesar de su tez blanca y su arraigo mestizo. La oposición campo ciudad se daba a través de estos personajes que finalmente se dieron a los embates de la modernidad y el incipiente industrialismo que también empezó a desplazar al artesanado. Podríamos decir que el loncco no era ni español ni indio, era un mestizo desde el punto de vista racial que el trabajo rudo del campo los habían separado de la civilidad. De otra parte los indios que llegaban Arequipa eran de una suerte de braceros del campo y estaban en contacto con sus patrones que eran los que contrataban los peones. Como el trabajo productivo tenía a elementos andinos era entonces fácil que los nombres de las acciones, labores o viviendas del agro fueran denominados con términos quechuas o híbridos entre esta lengua y el español.

LA SOBREVIVENCIA DE LO LONCCO

En los archivos de don Francisco Mostajo podemos hallar algunos trabajos sobre la influencia del quechua en Arequipa, así como ia relación de algunos refranes y dichos de carácter popular en la Arequipa campesina de antaño.

De la misma manera un intento de Glosario de términos Lonccos. En el departamento de lingüística de La UNSA los trabajos existentes sobre recolección de expresiones o hablas rurales de Arequipa son escasos y la falta de orientación en los existentes no brindan un sustento más científico a las investigaciones.

En este sentido se ha desperdigado y perdido mucho sobre este aspecto de la Arequipa tradicional, la difusión que realiza Isidro Zarate Santillana es más de carácter comercial que turística y cultural; siendo su labor de todas maneras encomiable. El habla del campo de nuestra ciudad ha sufrido modificaciones y es fundamentalmente más hispánico y menos quechua. De otro lado, las costumbres, y las comidas así como ios vestidos son muy parecidos a los de la gente de la ciudad; cada día se ha ido asimilando la campiña arequipeña a la pequeña urbe y se ha ido desterrando todo este pequeño entorno cultural. La ausencia de un glosario y un léxico de palabras y expresiones lonccas posibilitan que las nuevas generaciones desconozcan este aspecto de su tierra.La constante migración y el urbanismo ascendente ha dado y no posibilitan el desarrollo de estas y otras expresiones vernáculas.

EL VERSO LONCCO

Por cierto que los poetas lonccos han existido desde tiempos remotos, pero la poesía que se ha difundido ha sido la expresada por los poetas citadinos. Muchos de estos últimos han cantado a su pueblo y el paisaje dejando, expresa, la bucolicidad como parte de la esencia de Arequipa. Pero el desplazamiento de las lenguas vernáculas ha sido una constante en nuestra literatura y de esta manera los versos lonccos quedaron diseminados en la oralidad hasta que alguien se aventuró a escribir o penetrar la expresión de la urbe con su cantar campesino preñado de quechuismos con giros idiomáticos , anécdotas, leyendas, historias y críticas que mostraban esa habla rústica y sincera del chacarero mistiano. Cuando leemos o escuchamos poemarios lonccos, en algunos casos nos sentimos conmovidos y en otras indiferentes porque no alcanzamos a comprender muchas cosas que tratan de decirnos. Una de las voces lonchas más curiosas es la de Artemio Ramírez ya desaparecido, con él la poesía loncha alcanzaba niveles espectaculares de logro estético; muchos otros que le ha seguido no han alcanzado la altura de Artemio, quizás porque ya han tenido un flujo más persistente de la urbe en sus vidas y la sensibilidad también es de menor intensidad. Todo el pasado tradicional de nuestros pueblos tienen a extinguirse pero, lo lamentable es que los estudios de sistematización de los fenómenos sociales de otras épocas no se realicen. Por lo menos la Universidad debiera de algún modo realizar investigación en estos campos para brindar documentos serios para la mejor comprensión de nuestro pasado o bien las fundaciones existentes propiciar este tipo de estudios o investigaciones

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