Primeras Damas del Perú

Primeras Damas del Perú

Quien habla de la debilidad de las mujeres, cuando sabemos que ellas han logrado la proeza de mandar obedeciendo, ordenar rogando, imperar humillándose. Imaginémonos como debe haber sido al comienzo de la república entre esposas arequipeñas que se turnaban para entrar a palacio siguiendo a sus esposos en distintas revoluciones y de igual forma saliendo del mismo por otra:

          Juana Pérez de Infanta de Salaverry esposa de Felipe Santiago Salaverry.

          Cipriana de la Torre de Vivanco esposa de Manuel Ignacio de Vivanco.

          Francisca Diez Canseco de Castilla esposa de Don Ramón Castilla Marquesado.

          Victoria Tristán de Echenique esposa de José Rufino Echenique.

          Francisca Vargas Maldonado de Diez Canseco esposa de Pedro Diez Canseco.

          Magdalena Ugarteche de Prado esposa de Mariano Ignacio Prado y madre de Manuel Prado Ugarteche.

          Carmen Rey de García Calderón, del Presidente Feo. García Calderón. Sufrieron el destierro en la guerra con Chile.

          Jesús Iturbide de Piérola esposa de Don Nicolás de Piérola.

          Jesús Masías de Morales    esposa de Remigio Morales Bermúdez.

          Julia Castresana de Romana esposa de Eduardo López de Romana.

          Francisca Benavides de Benavides esposa de Osear R. Benavides.

          María Rivera de Bustamante y Rivero esposa de José Luís Bustamante y Rivero el autor de las 200 millas marítimas.

          Clorinda  Málaga   de  Prado  esposa  de  Manuel  Prado Ugarteche.

          María Delgado de Odría esposa de Manuel A. Odría.

          Violeta Correa de Belaúnde esposa de Fernando Belaúnde Terry.

Response to "Primeras Damas del Perú"

  • la mujer a lo largo de la historia ha ido aumentado su participación en el desarrollo de la sociedad; en la actualidad ocupa una serie de cargos importantes; pero con anterioridad su rol no gozaba de una mayor amplitud, incluso los primeros en gozar de una democracia fueron los hombres, porque fuerón los primeros en emitir su voto; pero recordemos que durante la Guerra del Pacifico las damas arequipeñas donarón sus joyas para colaborar en la compra de la embarcación Naval que se denominaria Almirante Miguel Grau en honor al sacrificio del héroe caído en la campaña marítima.
    POR ESO Y MUCHO MÁS QUE VIVA LA MUJER AREQUIPEÑA

  • Gracias por mostrar la rica y perdurable historia de nuestra gran ciudad, la venerable ciudad de Arequipa, nuestra independiente ciudad, que siempre la recordamos estemos donde estemos, con el mismo orgullo de nuestros antepasados que crearon esta ciudad para la eternidad.

    James G. Rodríguez de Valdivia-Tristán
    New York City-The United States of America.

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